Santo Domingo;-Como si un vendaval hubiese arrasado la zona, luce la Plaza de la
Cultura Juan Pablo Duarte a poco más de una semana de finalizada la
décimo sexta versión de la Feria Internacional del Libro.Las áreas de
jardinería del recinto que alberga el Teatro Nacional, la Biblioteca
Nacional y los museos de Arte Moderno, de Historia Natural, del Hombre
Dominicano y de Historia y Geografía, lucen resecas y acogen las
montañas de escombros en que quedaron convertidos los vistosos stands
que días atrás hermoseaban el evento cultural.
Listones de metal,
madera y cartón, cristales, vasos y botellas plásticas, árboles
estropeados, puertas rotas y el hedor a orina rancia es el saldo que
deja la celebración que este año rindió homenaje a Hilma Contreras y
tuvo como país invitado a Ecuador.
Reporteros también
observaron varios postes de luz y lámparas fluorescentes, aparentemente
inservibles, tirados en el suelo, a pocos metros del Museo de Historia
Natural.
Durante un recorrido realizado por el recinto ferial se
pudo observar que el único pabellón que todavía queda en pie es el
dedicado al Poeta Nacional, Pedro Mir, donde a través de sus cristales
se veían decenas de sus ejemplares rodando por el piso. El retraso para
devolver el aspecto original a este importante espacio público cultural
es evidente, pese a que varias brigadas del Ministerio de Cultura
trabajaban ayer en el desmonte de los quioscos de las distintas casas
editoriales e instituciones gubernamentales.
Las áreas que lucían
medianamente despejadas eran la parte frontal del Teatro Nacional, la
estación del Metro, el museo del Hombre y el local de la gobernación de
la Plaza.
Asistencia sobrepasó el millón
Más
de un millón de personas visitó la recién finalizada Feria del Libro,
celebrada del 22 de abril al 5 de mayo, según el informes ofrecidos a
través de su Dirección General. Pero el entusiasmo de su celebración es
distinto a la labor de limpieza posterior.
Había propuesto hacer la Feria a Sans Soucí
A finales del 2012, el ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez,
planteó la posibilidad de trasladar el evento cultural a Sans Soucí,
argumentando que con ello el Gobierno se ahorraría más de RD$50 millones
que conlleva la construcción de los pabellones. Dicha postura halló el
rechazo de varios sectores, por lo que no se pudo realizar el cambio. No
obstante, personas consultadas por elCaribe opinan que la realización
de la Feria afecta el desenvolvimiento de las instituciones que operan
allí y sus instalaciones, por lo que debe ser trasladada a otro sitio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario